<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2056979123935292575</id><updated>2011-04-22T00:21:00.056-03:00</updated><title type='text'>♦ EJÉRCITO EN LA POLÍTICA NACIONAL</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://portal16.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2056979123935292575/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://portal16.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>GARABATO</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_XASb53BaQKo/SnVeGOoZMdI/AAAAAAAACh0/2cCORfOdKRE/S220/GARABATO.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>1</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2056979123935292575.post-7784879166565343910</id><published>2008-07-27T05:58:00.001-03:00</published><updated>2008-07-27T06:08:20.682-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Previamente al abordaje del acontecimiento más notorio de este año crucial, el derrocamiento del gobierno del presidente Yrigoyen por un movimiento revolucionario cívico-militar, resulta ineludible referir brevemente cómo se gestó el conflicto entre el yrigoyenismo y el Ejército.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordemos que en octubre de 1916 se hizo cargo de la primera magistratura Hipólito Yrigoyen, jefe indiscutido de la Unión Cívica Radical. Culminaba así una prolongada etapa de lucha política que había empleado especialmente dos armas: la abstención y el alzamiento revolucionario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de asumir la presidencia, el líder radical sostenía que el militar era un ciudadano que tenía el sagrado deber de ejercer el supremo recurso de la protesta armada. Según su criterio, si los militares adoptaran la prescindencia política escudándose en el profesionalismo aséptico, terminarían convirtiéndose en un ejército pretoriano que defendería al poder de turno, pero no a la nación y a su constitución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La causa" contra "el régimen", ésa era la elección que requería un compromiso. La UCR encarnaba a "la causa" y ésta debía concretarse mediante la "reparación" histórica de la nación para ser restaurada "en la plenitud de sus fueros". La subordinación militar al poder civil era indiscutible, pero sólo si éste respetaba, sostenía y defendía al auténtico ideal democrático, como era el caso de la UCR.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al asumir su primer período presidencial, Yrigoyen no contó con mayoría parlamentaria (estaba en minoría en ambas cámaras) y la UCR sólo gobernaba en 3 de las 14 provincias. Pero, además, se había distanciado de un sector de los oficiales del Ejército que, tras el fracaso del alzamiento de 1905, habían decidido evitar la vía golpista, refugiándose en el ámbito estrictamente castrense.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba en pleno desarrollo la Primera Guerra Mundial, que afectó también a nuestro país debido a la elevación de los precios internacionales y a la consecuente inflación local. El fin del conflicto complicó aún más la situación. Continuó el alza de precios, creció la desocupación y se redujeron las exportaciones. Lógicamente, estos factores tuvieron repercusión social. Los conflictos fueron adquiriendo progresivamente una mayor dureza. El número de huelgas creció de 64 en 1914 a 367 en 1919, alcanzando en 1920 el pico máximo de los siguientes veinte años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya nos hemos referido a lo que se dio en llamar "Semana Trágica" de 1919, con las huelgas iniciadas en los Talleres Vasena, y también hablamos de las huelgas de Santa Cruz. La oposición vinculaba estos disturbios, fundamentalmente, con el avance del comunismo, que se había convertido, desde la toma del poder en Rusia en 1917, en el mayor peligro que avizoraban estos sectores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuáles eran los principales temas urticantes en sus relaciones con Yrigoyen, según el punto de vista militar? Trataremos de sintetizarlos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-La designación de un civil como ministro de Guerra (Elpidio González y, luego, Julio Moreno) fue percibida por el Ejército como una desconsideración y hasta como una afrenta, al romper una tradición de larga data.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-El Ejército tenía la sensación de ser utilizado por el gobierno radical para solucionar drásticamente conflictos sociales que deberían haber sido evitados con medidas políticas. Una visión más extrema de esta cuestión adjudicaba a Yrigoyen el empleo de una política "obrerista" que incentivaba los reclamos laborales hasta que se salían de cauce, ordenando entonces la participación militar, pero con directivas poco claras, lo que permitía al Ejecutivo salvar su imagen a costa de la Fuerza, si las cosas salían mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-La demora en la remisión al Senado de las listas de oficiales superiores propuestos por el Estado Mayor para su ascenso y, desde 1920, el cese de dichos envíos, impidiendo las promociones al grado inmediato superior, con los inconvenientes y el malestar consiguientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-La ley Nro. 11.268, relativa al resarcimiento del personal militar que participó en los alzamientos radicales de 1890, 1893 y 1905, fue considerada por muchos oficiales como una grosera muestra de favoritismo hacia los integrantes del Ejército afines con el partido gobernante, que vulneraba seriamente la disciplina de la Institución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-El presupuesto militar fue también factor de irritación. Pese a haberse prácticamente duplicado los fondos asignados al Ejército entre 1916 y 1922 (de 28 a 54 millones de pesos), este incremento fue absorbido por los aumentos de sueldos y pensiones debido a la espiral inflacionaria. Los rubros equipamiento (armas y materiales) y construcciones no solamente no crecieron, sino que llegaron a su nivel más bajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta oposición militar a Yrigoyen tuvo en el Coronel Agustín P. Justo, director del Colegio Militar, uno de sus referentes. En enero y julio de 1921, fueron creadas dos "logias" de oficiales, Capitanes, Mayores y Tenientes Coroneles. Tiempo después, ambas se unificaron. Temas como la politización, el relajamiento de la disciplina y del deber, los afanes reeleccionistas del jefe radical, etc., fueron algunos de los que produjeron el surgimiento de esta asociación secreta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En octubre de 1922, asumió la presidencia otro radical, pero con distinta orientación: Marcelo T. de Alvear. Su primera visita oficial la hizo al Círculo Militar, a los dos días de su puesta en funciones. Este gesto fue interpretado como una recomposición de relaciones según algunos, como un desagravio, según otros. Además, designó como ministro de Guerra al Coronel Justo, presunto candidato de la "logia".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La presidencia de Alvear transcurrió entre dos crisis: la de la posguerra y la de la Gran Depresión. Fueron los de su gestión años prósperos, de moneda fuerte y pleno empleo. No repetiremos lo que se vio en la cronología que antecede, pero hay que decir que el Ejército conoció una época dorada: los presupuestos militares crecían año tras año, proliferaban las nuevas construcciones, se producía el demorado reequipamiento. Pero una parte de la Fuerza no deseaba el regreso del caudillo radical.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La oposición al yrigoyenismo, que nucleaba a los conservadores, a los socialistas y a los radicales "principistas", se enriqueció con la transformación de estos últimos en la Unión Cívica Radical "anti-personalista", es decir, el alvearismo (1924). En ese año también, se produjo el resonante llamado a la toma del poder por los militares ("la hora de la espada") que hizo Leopoldo Lugones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1927, se sumó a la lista de opositores el semanario La Nueva República, que representaba la voz del nacionalismo argentino, según lo expresado por sus creadores, Ernesto Palacio, Julio y Rodolfo Irazusta, César Pico, etc. Este periódico ejerció una gran influencia en el ambiente militar, preparando el terreno para la caída del gobierno en 1930.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este año también, el ministro de Guerra, General Justo, sondeó el terreno con vistas a un golpe militar que impidiera el retorno de Yrigoyen a la Casa Rosada. Su intento no prosperó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 12 de octubre de 1928, se inició la segunda presidencia de Hipólito Yrigoyen. El jefe de la cartera de Guerra era el General Luis Dellepiane, de indudable lealtad al radicalismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En principio, el nuevo gobierno intentó retomar el control de la Fuerzas Armadas mediante la designación de oficiales de confianza en los puestos importantes, a la vez que desplazaba a los desafectos. El presupuesto destinado al reequipamiento militar cayó, pero los sueldos y las pensiones aumentaron. Pero otros aspectos eran preocupantes para la opinión militar. La Fábrica Militar de Aviones permaneció cerrada por falta de fondos desde que Yrigoyen asumió el segundo mandato hasta comienzos de 1930. También era alarmante el congelamiento de los ascensos a Coronel y Capitán de Navío desde 1929. Tal era la situación al iniciarse el que sería el último año del segundo período gubernativo de Hipólito Yrigoyen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;1930:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;El nuevo año halló al Ejército dividido. Sólo una parte era acérrimamente anti-yrigoyenista. La mayoría de los cuadros era neutral o bien se manifestaba legalista. En enero, el Teniente General Uriburu se reunió con el General Justo. Ambos oficiales retirados coincidían en la necesidad de derrocar al gobierno, pero discrepaban en los fines de la revolución. De estas diferencias nacieron dos líneas internas. La de Uriburu sostenía la necesidad de efectuar reformas institucionales luego de tomar el poder, estableciendo un régimen corporativo y disolviendo los partidos políticos. Uriburu no se fijaba plazos para su interregno. Esta línea, según Potash, era netamente militar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La línea liderada por Justo era cívico-militar, no quería que se modificara el sistema político vigente y planeaba nuevas elecciones luego de un corto período de transición. Ésta era la corriente con mayor influencia entre los oficiales dispuestos a tomar parte en el movimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en julio, el Teniente General Uriburu y sus colaboradores inmediatos (los Coroneles Kinkelin, Molina, Alsogaray y el Teniente Coronel Pedro Pablo Ramírez) percibieron que la conspiración no contaba con un sólido apoyo militar, especialmente en la Capital y en Campo de Mayo. Esta certeza los llevó a tomar contacto con los partidos opositores, tesitura que preconizaba Justo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gobierno no ignoraba lo que estaba sucediendo. Informado de las reuniones que mantenían los mencionados generales, el ministro de Guerra, General Dellepiane, intentó tomar medidas contra los conspiradores haciéndolos arrestar, pero el Presidente se opuso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La oposición civil se lanzó al ataque desde comienzos de agosto. El día 9 se dio a conocer un manifiesto de un grupo de legisladores conservadores y socialistas que anunciaba "acciones opositoras extraparlamentarias". Se organizaron varias reuniones públicas de claro contenido golpista, la última de ellas, solamente dos días antes del "Coup". El nacionalismo fundó la "Legión de Mayo", incitando al país a derrocar a los malos gobernantes. La renuncia de Yrigoyen era exigida en todos los tonos, plegándose a la corriente también el estudiantado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La prensa escrita (Crítica, La Nación, La Nueva República, etc.) hizo su parte. El 2 de septiembre, presentó su renuncia el General Dellepiane. Lo sustituyó Elpidio González.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, el 6 de septiembre se lanzó el movimiento. En Campo de Mayo, unos 50 civiles (diputados conservadores, socialistas independientes, "anti-personalistas", estudiantes, etc.) intentaron sublevar a la guarnición, pero su comandante, el General Álvarez, legalista, no los tomó en cuenta. Solamente fracciones del Regimiento 1 de Caballería se dirigieron hacia Buenos Aires (Capitán Arturo Saavedra). Más tarde, el General Álvarez decidió plegarse a la revolución, pero sólo pudo llevar consigo reducidos efectivos de la Escuela de Suboficiales y una sección de Comunicaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Escuela de Infantería (Coronel Álvarez) se mantuvo leal al gobierno, arrestando a los civiles que intentaron sublevarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Colegio Militar, bajo la presión de Uriburu, de los políticos y de los oficiales subalternos, y a pesar de las dudas que tenía su director, el Coronel Reynolds, dadas sus simpatías por el radicalismo, adhirió al golpe. También lo hizo la Base Aérea de El Palomar, cuyos aviones lanzaron sobre la Capital volantes con la proclama revolucionaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El General Uriburu hizo distribuir 500 armas a los civiles que lo acompañaban y se puso en marcha, al frente de 600 oficiales y cadetes del Colegio Militar y de una fracción de la Escuela de Comunicaciones de El Palomar, con 800 efectivos a órdenes del Teniente Coronel Rocco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Buenos Aires reinaba la confusión. El General Marcilese, comandante de la 2da División (Palermo), ordenó a los Regimientos de Infantería 1 y 2 impedir el paso a los rebeldes. El Regimiento 8 de Caballería (Coronel Bosch) se mantenía leal y su jefe pedía autorización para reprimir, pero se le denegó. El Arsenal de Guerra, donde estaban los Generales Marcilese, Toranzo y Mosconi, el Coronel Adalid y el Teniente Coronel Pomar, con efectivos bien armados, aguardaban, junto con el ministro de Guerra, el desarrollo de los sucesos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También se plegó a los revolucionarios el Regimiento de Granaderos a Caballo, a órdenes de su jefe, el Teniente Coronel Pelleson. Uriburu y Justo, en sendos automóviles, veían su desplazamiento dificultado por la cantidad de civiles que iban engrosando su columna. Luego de un par de tiroteos de origen no aclarado, dados la incertidumbre y desorden reinantes, el jefe militar llegó a la Casa de Gobierno a las 18.30 horas, forzando la renuncia del vicepresidente Martínez. El presidente Yrigoyen, que había delegado el mando en su vice por enfermedad el día anterior, fue conducido a La Plata, adonde llegó a las 21.30 horas. Intentó que el Regimiento 7 de Infantería iniciara la represión de la sublevación, pero se le informó que su jefe tenía órdenes del gobierno revolucionario de obtener su renuncia a la presidencia, acto que se formalizó poco después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Teniente General Uriburu se proclamó presidente, disolvió el Congreso, destituyó a la mayoría de los gobernantes provinciales, excepto a aquellas que eran también anti-yrigoyenistas, y declaró el estado de sitio en todo el país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se subordinaron al gobierno provisional los comandantes de la 1ra y 2da División. Más tarde hicieron lo mismo el titular de la 3ra (General Vernengo), de la 4ta (General Pertiné) y de la 5ta, cuyo comandante, el General Vacarezza, solicitó su relevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Concluyó así el 6 de septiembre. Las numerosas fuerzas leales a disposición del Poder Ejecutivo no actuaron, paralizadas por la falta de órdenes o por la poca claridad de éstas. El gobierno, víctima de su propia inercia e inoperancia, no supo o no quiso defenderse. Teniendo que lamentar solamente la muerte de dos cadetes, el movimiento cívico-militar había logrado su objetivo. El Ejército, si bien representado por una parte reducida de sus efectivos, había depuesto a las autoridades constitucionales. Pero es conveniente aclarar que, como dice Rouquié, "el golpe de Estado del 6 de septiembre no fue una intervención militar institucional".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el punto de vista orgánico, el Ejército disponía en este momento, de cinco divisiones, con numeración correlativa, cuyos asientos eran:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1ra División: Buenos Aires.&lt;br /&gt;2da División: Campo de Mayo.&lt;br /&gt;3ra División: Paraná.&lt;br /&gt;4ta División: Córdoba.&lt;br /&gt;5ta División: Tucumán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de las divisiones mencionadas, existían tres brigadas de Caballería:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IIda Brigada: Campo de Mayo.&lt;br /&gt;IIIra Brigada: Concordia (Entre Ríos).&lt;br /&gt;IVta Brigada: San Rafael (Mendoza).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subsistían los Destacamentos de Montaña "Cuyo" y "Norte", de anterior creación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego del movimiento revolucionario, el presidente provisional, Teniente General Uriburu, designó al General de División Agustín P. Justo con el cargo de comandante en jefe del Ejército. Su gestión fue breve, dado que el 24 del mismo mes solicitó su relevo. El cargo de comandante en jefe fue descartado y ya en noviembre se volvió a la situación anterior, al nombrar al General Martínez como inspector general del Ejército.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, en noviembre fue creada la Escuela Superior Técnica del Ejército, sobre la base del Curso Superior y Especial del Colegio Militar, instituto que, en lo sucesivo, suministró a la Fuerza su plantel de oficiales ingenieros militares.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2056979123935292575-7784879166565343910?l=portal16.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://portal16.blogspot.com/feeds/7784879166565343910/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2056979123935292575&amp;postID=7784879166565343910&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2056979123935292575/posts/default/7784879166565343910'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2056979123935292575/posts/default/7784879166565343910'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://portal16.blogspot.com/2008/07/ejrcito-en-la-poltica-nacional.html' title=''/><author><name>GARABATO</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_XASb53BaQKo/SnVeGOoZMdI/AAAAAAAACh0/2cCORfOdKRE/S220/GARABATO.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
